
Una subliminal obra de arte compuesta por el concierto de las aves, el murmullo del arrollo, del viaje del viento por el monte y la fragancia del bosque y de las flores es el regalo que te hace el amanecer en Santa Elena.
Para disfrutar de todo esto y mucho más, encuentras en ésta bella montaña, cercanos a la parte central de Santa Elena hostales, finca-hoteles, posadas familiares, cabañas y reservas naturales casi todos ellos en medio de la naturaleza, rodeados de silenciosos bosques engalanados con floreados Siete Cueros y Amarrabollos.
Varios de estos establecimientos cuentan con SPA. Cada uno con su diferente estilo y sus particulares terapias ancestrales apoyadas en el conocimiento indígena y oriental y otros, más dirigidos a lo esotérico o a lo estético, donde podrás relajarte y salir tan liviano como una pluma.
Para los grupos empresariales los principales hostales cuentan con confortables salas de conferencia, alojamiento y restaurante.
Y si quieres volar por encima del bosque también encuentras varios canopys y campos de aventura en cuerdas altas, donde podrás disfrutar desde lo alto, de la belleza de los bosques y quemar adrenalina| Próximo > |
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